Por C1-Redacción
viernes, 27 de abril de 2012
Montar bicicleta es un hábito ecológico y muy saludable. Sin embargo, un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale (EE.UU.) afirma que esta rutina podría producir riesgos en la salud sexual de la mujer. El problema estaría en el asiento, ya que este ejercería demasiada presión sobre una zona de la pelvis llamada perineo, donde existen arterias y nervios muy importantes "para el funcionamiento sexual normal", afirma el ensayo publicado en el Journal of Sexual Medicine. Estudios anteriores han demostrado que el asiento de la bicicleta también puede ser peligroso en los varones y producir trastornos genitales y hasta disfunción eréctil.

Según los expertos de Yale, muchas mujeres que andan en bicicleta o toman clases de spin- ning en gimnasios suelen quejarse de adormecimiento y pérdida de sensibilidad en el área genital. Para comprobar esta relación, los científicos compararon los efectos de diferentes tipos de bicicletas, con diversas posiciones de asientos, timones y la presión del perineo. Los resultados mostraron que el factor que producía el mayor impacto era la posición del timón. Entre más bajo esté el timón en relación con el asiento, más forzará a la mujer a inclinarse hacia adelante y ejercer mayor peso corporal sobre la zona genital. Al montar así, las ciclistas sufrirían una presión continua sobre los nervios del perineo, reduciendo el riego circulatorio y por tanto "la sensibilidad". La conclusión, según los investigadores, es que las mujeres deberían "modificar" la posición del asiento y el timón para evitar tales riesgos.